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La digitalización del ciclo integral del agua con Veolia: experiencias de GALASA, Txingudi y Zaragoza.

Guillermo Pascual (Veolia), David Lozano (GALASA), Josean Rodrigo (Servicios de Txingudi) y Álvaro Gutiérrez Bernal (Ayuntamiento de Zaragoza)

El PERTE (Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica) para la digitalización del ciclo del agua tiene como objetivo modernizar y digitalizar la gestión del agua en todos sus usos. Iniciado en 2022, ha supuesto una inversión de 1.940 millones de euros repartidos en distintos proyectos. Pero ¿qué ha cambiado realmente con la digitalización? En esta ponencia se presentaron tres casos reales y diferenciados: el Levante Almeriense, Zaragoza y la bahía de Txingudi (País Vasco).

Fuente: iAgua

En el caso del PERTE destinado a la ciudad de Zaragoza, el objetivo era poder cuantificar en qué se utiliza el agua. Anteriormente, los datos se tomaban y utilizaban de manera aislada por cada servicio u organización (potabilizadora, industrias, riego), y no se empleaban para tomar decisiones. La digitalización ha conseguido una unificación del dato. Una de las metas principales para el Ayuntamiento de Zaragoza era cambiar el uso de la información: que el ciudadano tenga una mejor percepción de los servicios que se hacen posibles gracias a esa integración, como la información por barrios o la creación de alarmas por consumo.

Álvaro Gutiérrez señala que el siguiente paso será la interconexión de los datos. El objetivo a corto plazo es generar una plataforma que integre toda la información para que el equipo gestor pueda tomar decisiones relativas al ciclo del agua, insistiendo en que la información pública debe transmitir un valor añadido al ciudadano.

La comarca del Levante Almeriense se encuentra en un contexto de escasez hídrica, al mismo tiempo que su economía se basa en la agricultura intensiva, que requiere un gran consumo de agua. En un caso extremo como este es imprescindible disponer de un conocimiento profundo de la infraestructura. A ello se suma la variable del turismo, que incrementa la demanda en la época de mayor escasez. El objetivo del PERTE para esta zona, gestionada por GALASA (Gestión de Aguas del Levante Almeriense), era digitalizar el ciclo del agua como oportunidad para ponerse al día y pensar en el futuro, es decir, empezar a medir los usos reales del agua.

La digitalización ha mejorado el rendimiento en el uso del agua, ha disminuido el consumo energético y ha permitido adelantarse a los problemas. David Lozano explica que, para digitalizar toda la red en poco tiempo, utilizan un sistema de telelectura con renting a 12 años del dato de cada uno de los contadores (40.000 en total). De esta manera se liberan de la responsabilidad de mantener su funcionamiento. Es una fórmula poco habitual, pero se ha utilizado porque la prioridad es actuar ya, dado el contexto.

En el caso de la bahía de Txingudi ya existía una digitalización previa: se tomaban datos y había plataformas. Lo que ha hecho el PERTE, gestionado por Servicios de Txingudi, es una “redigitalización”, es decir, una transformación digital total, corrigiendo errores anteriores, principalmente incorporando a las personas (digitalizar a los equipos y trabajadores). La red de abastecimiento estaba bien digitalizada, pero la red de saneamiento supone muchos más problemas. Por el momento solo se ha completado la digitalización de una pequeña parte del total, y Josean Rodrigo destaca la importancia de continuar hasta completar toda la red para que el proyecto tenga éxito. Comenta que todavía hay mucho margen de mejora en la optimización de los procesos y en su integración con la tecnología, e incide en que los trabajadores son una parte esencial (que conozcan por qué hacen las cosas).

Para finalizar, Guillermo Pascual planteó una pregunta a los tres ponentes: ¿qué queda importante por hacer? Respondieron con un punto clave: comunicar el valor del trabajo que realizan los gestores del agua a la ciudadanía. Consideran fundamental que la información pública sea capaz de transmitir ese valor añadido que hay detrás de abrir el grifo y que salga agua, con la intención de cambiar la filosofía de las personas para que entiendan que esta es una inversión que repercute positivamente en su bienestar.

 

Irene Castañeda Laborde