La gestión de la información como base de la gestión del agua
Comienza el primer día de conferencias inaugurando la sala Terranova del hotel Meliá Avenida de América, sede de este evento. La sesión puso de manifiesto la importancia de la gestión de la información nacional sobre la calidad, el estado y la evolución de las infraestructuras hidráulicas.

Fuente: Rafa Aparicio. iAgua
Abrió la presentación María Agustina López, jefa del Área de Información Hidrológica. Para cumplir estos objetivos, explicó el trabajo desarrollado a través del proyecto Observatorio GOTA (Gestión Operativa y Transporte del Agua), el primer observatorio en España orientado a integrar, armonizar y difundir información sobre el estado y la gestión de los recursos hídricos, presentando los datos de una forma comprensible y fiable para la ciudadanía, el personal técnico y las administraciones públicas.
GOTA se ha desarrollado a partir de información hidrológica, informes meteorológicos y distintas fuentes de datos de ámbito nacional. Esto permite comprender la evolución de los territorios y realizar un seguimiento prácticamente en tiempo real de su situación. Para ello, la herramienta se estructura en tres grandes bloques de actuación.
El primero corresponde a la información hidrológica e incluye un boletín hidrológico semanal oficial. A través de él se puede consultar información en tiempo real y disponer de una visión actualizada de los recursos hídricos y de su evolución a escala nacional.
El segundo bloque se centra en los usos del agua, mostrando el porcentaje del volumen destinado a cada uso a partir de los informes de seguimiento de los planes hidrológicos de cuenca. También incorpora datos sobre el número de vertidos autorizados procedentes del Censo Nacional de Vertidos.
El tercer bloque está dedicado a la transparencia, permitiendo a los usuarios realizar un seguimiento de los resultados y del impacto del proyecto.
Gracias a esta organización en tres bloques es posible realizar un seguimiento unificado y consultar los resultados obtenidos mediante más de 4.000 sensores repartidos por toda la península, complementados con información procedente de AEMET y Copernicus. La digitalización, apoyada por herramientas gráficas y una interfaz más dinámica, permite mejorar el análisis de los datos y contribuir a una gestión más eficiente del agua.
Aunque se trata de una plataforma pública, dispone de varios niveles de acceso a la información. Por una parte, existe un acceso dirigido a la ciudadanía para fomentar la transparencia y facilitar la consulta de los datos. Por otra, la Administración dispone de herramientas específicas para explotar esa información y apoyar la toma de decisiones relacionadas con la gestión y el uso del agua.
La segunda ponente fue Ana González Abadía, jefa de Servicio, quien presentó NABIA, la plataforma de gestión e intercambio de datos de calidad de aguas. Su objetivo es servir como herramienta de apoyo a los técnicos en la toma de decisiones, facilitando la gestión del gran volumen de información que deben manejar.
Aunque el proyecto aún se encuentra en desarrollo, recientemente se han incorporado consultas basadas en datos georreferenciados. Está previsto que alcance su fase final este año para centrarse posteriormente en el soporte y mantenimiento durante 2027.
Por ello, resulta fundamental asegurar un flujo adecuado de información y una correcta interpretación de los datos para que las consultas sean precisas y sencillas de realizar. La ponente recordó una idea clave: sin dato, no hay consulta.
Para concluir, esta primera sesión recordó la importancia de disponer de una infraestructura sólida de información para conocer el estado del agua en nuestro país y poder tomar las mejores decisiones posibles. Tan importante es disponer de los datos como gestionar adecuadamente la forma en que estos se recopilan, interpretan y ponen a disposición de quienes deben utilizarlos.
Diego García